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Visor

El Realismo. Poesía. Teatro

La poesía del Realismo

Durante la segunda mitad del siglo XIX se compuso abundante y variada poesía, que debe entenderse en un contexto en el que la burguesía dominante impone sus gustos dentro de un modelo de sociedad donde cultura y política parecen unidas.

El objetivo realista de reflejar la realidad social contemporánea tuvo poco eco en el género lírico. 

Se dan dos tendencias dentro de este género:

  • Poesía realista antirretórica

Esta poesía adopta formas expresivas nuevas que la alejan del Romanticismo. Es la lírica que con más propiedad puede denominarse realista. Se reivindica un lenguaje prosaico y antirretórico, que sirva para superar la retórica romántica, y que, de acuerdo con la mentalidad positivista y burguesa, sirva de cauce para las nuevas ideas y no las oculte bajo un excesivo ornamento.

Dentro de esta poesía destaca:

    • Ramón de Campoamor. Su ideal poético el prosaísmo: el uso de un lenguaje claro y sencillo que acerque la poesía a la prosa. Otras características de su poesía son la ironía, el escepticismo, la sentenciosidad, las apelaciones al sentido común...

      Entre sus obras destacan Doloras, Pequeños poemas y Humoradas.
  • Poesía realista grandilocuente

La poesía realista grandilocuente tiene como característica los temas de carácter cívico y su preocupación por la forma rotunda y bien construida.

El autor más representativo de esta tendencia es:

El teatro del Realismo

El Realismo en teatro presenta un lenguaje cotidiano y familiar y sus personajes no sólo hablan en forma natural, sino que poseen una psicología de seres comunes.

El teatro es, sobre todo, un entretenimiento para el público burgués que acude con asiduidad a las representaciones. Además, se caracteriza por la presentación de contrastes: tradicionales y campesinos, modernos y urbanos o el éxodo del campo a la ciudad y los dilemas morales que estas situaciones provocan.

Entre las características generales del teatro realista se encuentran:

  • La presentación objetiva de la realidad. El principal recurso de los dramaturgos de la época es la observación directa de las costumbres o caracteres psicológicos.

  • Temas cercanos al espectador, defensa de ideales, conflictos matrimoniales...

  • Se emplea un lenguaje coloquial. Sitúa a los personajes en su ambiente real.

El teatro realista español va desde la alta comedia de Adelardo López de Ayala y Ventura de la Vega, al teatro de Benito Pérez Galdós.

Los autores que más éxito tuvieron son: