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Visor

El Romanticismo. Prosa

En la primera mitad del siglo XIX no hay en España prosistas de alta calidad literaria, aunque se crearon las condiciones llevarán a la novela realista.

      •   La novela histórica

Es el  género en prosa más propiamente romántico.

La novela histórica romántica, de mucho éxito en Europa gracias a las narraciones del escocés Walter Scott, ambienta en el pasado sucesos narrados, sobre todo en la Edad Media. Esta ambientación, en general, es puramente evocadora y no hay una detallada reconstrucción del pasado histórico en el que transcurren los hechos, que suelen situarse en el tiempo de forma imprecisa, lo que permite al autor una mayor libertad narrativa. La historia sirve solo como marco en el que se encuadran personajes y acciones, aunque a veces se utiliza también como pretexto para realizar a través del pasado ciertas críticas de la realidad contemporánea. Es frecuente que se aluda a fuentes históricas para dar verosimilitud a  la narración. El deseo de lograr una ambientación verosímil les lleva a descripciones minuciosas, en las que son frecuentes los anacronismos.

Destaca El doncel de don Enrique el Doliente de Mariano José de Larra.

      • La novela por entregas. El folletín

Conforme nos acercamos a los años centrales del siglo, el desarrollo del mercado editorial propicia el surgimiento de la publicación por entregas sucesivas, y no libros completos.

La novela por entregas, es decir, de manera fragmentaria, por capítulos permitió aumentar la masa de lectores y condicionó la forma y la estructura de los textos.

Cuando se publicaba en un periódico o revista se llamaba folletín. Se dirigía a un público muy popular, por lo que abundaban los elementos melodramáticos, los temas sociales; se publicaban en tipografía grande y con láminas que ayudaban a leer y comprender el texto respectivamente.

      • El periodismo

El periodismo es fundamental para la prosa española del siglo XIX. Durante la primera mitad de dicho siglo son cientos los periódicos que aparecen y desaparecen en España.

Predomina en ellos el artículo doctrinal, aunque también aparecen artículos literarios y costumbristas, así como la presencia de folletines que, con letra más menuda, ocupan la parte inferior de las páginas.

El autor más importante es Mariano José de Larra, cuya obra de artículos literarios y costumbristas se recoge bajo el título genérico de Artículos.

      • El costumbrismo

Vinculado estrechamente a la prensa periódica, se desarrolla un nuevo género literario en prosa: el costumbrismo.

Con antecedentes en la prosa barroca, los artículos de costumbres del XIX se caracterizan por la sátira política y el énfasis en lo pintoresco. Los costumbristas se centran en seres concretos o en alguna forma de comportamiento colectivo. Suelen distinguirse, por eso, dos variantes del artículo de costumbres: el tipo y la escena.

a) El tipo: es el retrato de un solo individuo que destaca por alguna particularidad (su oficio, su lugar de origen, sus ropas, su carácter, etc.)

b) La escena: en ella intervienen diversos personajes con los que el autor describe una costumbre peculiar de un país.

El costumbrismo puede tener como objeto censurar costumbres caducas, pasadas de moda. Se habla entonces de costumbrismo progresista, del que Larra es el mejor ejemplo. Sin embargo, lo habitual es un costumbrismo conservador y estático, al predominar la nostalgia, el deseo de salvar las costumbres que se están perdiendo o el interés por el registro folclórico de muchos elementos de la cultura tradicional.

Pueden mencionarse entre los costumbristas, además de Larra, las figuras de Serafín Estébanez Calderón en cuya obra Escenas andaluzas defiende apasionadamente las costumbres y tipos de su tierra y Ramón de Mesonero Romanos cuya obra más importante es Escenas y tipos matritenses.

  • Prosa Posromántica

    La obra de las Leyendas es, en prosa, más importante de Bécquer. Se trata de un conjunto de relatos cortos de carácter fantástico y ambientación romántica: la Edad Media, el mundo oriental o morisco, el halo de misterio, la noche… Muchas de ellas son muy conocidas como El Monte de las Ánimas, El Miserere, La corza blanca, El beso

    Las Leyendas se encuentran muy cerca del Romanticismo tradicional, tanto por los precedentes del género: Zorrilla, Espronceda, duque de Rivas, la novela histórica...; por los temas que desarrolla: la mujer ideal, el desengaño, el ansia de amor absoluto...; por los personajes: caballeros, galanes, artistas, bellas mujeres...; como por los ambientes exóticos o legendarios. Pero Bécquer acierta a crear un nuevo género, el de la leyenda lírica. La prosa becqueriana destaca en las Leyendas por sus valores rítmicos y musicales y por sus calidades pictóricas, que preludian ya las narraciones modernistas.