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Visor

El Romanticismo. Poesía

La poesía del Romanticismo

Durante la primera mitad del siglo XIX, la poesía refleja ya el proceso de transición desde la estética neoclásica hasta la romántica.

Como en los demás géneros, el triunfo de la poesía romántica se produce en los años treinta. Se compusieron entonces numerosísimos textos poéticos que siguieron difundiéndose por la tradicional vía oral y por los habituales medios escritos. La poesía encuentra ahora un nuevo medio de difusión en los periódicos y las revistas. El eco que la poesía tuvo en los medios burgueses iba ligado al hecho de que estos poetas expresan unas inquietudes y una sensibilidad afines a la burguesía.

Dentro de la poesía romántica tiene gran desarrollo la poesía narrativa, que relata en verso variados sucesos históricos, legendarios o puramente inventados.

La poesía lírica romántica, por su parte, expresa en sus versos temas característicos del Romanticismo: sentimientos, melancolía, hastío de la vida, amor, la mujer ideal, la religión, etc. También son románticos los ambientes: lugares solitarios, cementerios, la noche, la luna, las ruinas, el mar embravecido, las tempestades… Falta en la poesía romántica española la sensación de autenticidad y desgarro propios del yo romántico.

Uno de los rasgos característicos de la poesía romántica es la mezcla de géneros y, por tanto, no siempre queda clara la distinción entre lírica y épica. Otra característica formal es la polimetría. La principal novedad en este sentido es el uso de la escala métrica, que consiste en aumentar o disminuir gradualmente la medida de los versos a lo largo de un poema.

Los poetas más destacados son:

La poesía de Espronceda aborda al principio los temas convencionales del Romanticismo histórico: caballeros medievales, cruzados, motivos exóticos..., pero produce sus frutos más logrados cuando evoluciona hacia un Romanticismo liberal en el que abundan los tonos sociales.

Dentro de esta última orientación escribe:

  • Poemas líricos. Es el Espronceda más genuino: defensa de los seres marginales, identificación con los proscritos, desprecio de las normas y las leyes, así como de las riquezas materiales, anhelo de libertad, sentimentalismo. Todos parecen añorar una inocencia perdida cuando todo lo nuevo se miraba con ilusión, pero lamentan que el contacto con la realidad produzca siempre desengaño. Ello es especialmente evidente en el caso de la mujer y el amor. La mujer es la pureza y la belleza supremas, pero en cuanto el hombre la toca, el encanto se desvanece. No hay, por tanto, plenitud amorosa en Espronceda. Todo lleva en sí el principio de la destrucción, la señal de la muerte.

    Destacan dentro de la producción lírica los siguientes poemas: La canción del pirata, El verdugo, El mendigo, El reo de muerte, El canto del cosaco.

  • Poemas narrativos. Es verdad que aunque son básicamente narrativos, son ejemplo de la mezcla de géneros propia del Romanticismo, pues no faltan pasajes líricos.

    Dentro de estos poemas narrativos tenemos:

    • El estudiante de Salamanca

      Es quizá el mejor poema narrativo del Romanticismo español. Cuenta la historia de don Félix de Montemar, cínico donjuán en la Salamanca del siglo XVII, quien, tras seducir y abandonar a Elvira, que muere de dolor, mata en duelo al hermano de la fallecida. Finalmente, persigue una tétrica noche a una fantasmal dama, que resulta ser el esqueleto de Elvira, la muerte misma, con quien contrae un matrimonio macabro y acaba bailando una danza horripilante, rodeado de espectros

    • El diablo mundo.

      Publicado por entregas es un extenso poema simbólico, compuesto por más de seis mil versos. Su protagonista es un viejo desengañado que se transforma en Adán, símbolo del ser humano puro. El texto se compone de elementos muy variados.

      En el canto segundo, Espronceda intercala el “Canto a Teresa”, elegía a la muerte de su amada, escrito en octavas reales.

  • José Zorrilla

Al igual que sucede con Espronceda, Zorrilla cultiva tanto la poesía lírica como la poesía narrativa.

    • Poesía lírica. Tiene una temática y una métrica muy variadas. Zorrilla cambia de registro con gran facilidad (de lo sublime a lo vulgar, de lo retórico a lo coloquial) y maneja con soltura los más diferentes estilos: el grandioso y apocalíptico, el dulce y sentimental, el brillante y el ostentoso, el realista y el sencillo. Posee, además, un gran sentido del ritmo y de la musicalidad y un dominio absoluto de los efectos verbales y de los recursos retóricos. Todo ello explica su influencia en la poesía española posterior, a la que proporcionó ideas y motivos, en especial a los premodernistas.
    • Poesía narrativa. Zorrilla le dio el nombre genérico de leyendas: algunas de ellas tienen origen popular, otras son inventadas por el autor. Zorrilla domina en todas ellas no solo las técnicas narrativas, sino también los recursos dramáticos y líricos con los que crear la suspensión y el interés necesarios para adentrarse en el ambiente peculiar en que se mueven sus personajes: un mundo primitivo y mágico, donde aún es posible reencontrar un pasado espléndido de castillos y caballeros, de gentes crédulas, de grandes pasiones y crímenes, de damas soñadoras y galanes enamorados.

      Destacan entre las leyendas: A buen juez, mejor testigo. El capitán Montoya

La poesía del posromanticismo

La poesía intimista posromántica busca superar el Romanticismo retórico y trivial a través de la condensación y la simplificación formales, como medio de sugerir con la palabra, la imagen y el símbolo las ideas que rozan lo inefable (aquello que no se puede explicar con palabras). Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castro constituyen los máximos exponentes de la lírica posromántica, caracteriza por el intimismo y la melancolía.

La obra lírica de Bécquer está recogida en su obra Rimas que, en su edición de 1871, son setenta y nueve poemas breves, asonantados en general, y de metros variados.

La poesía de Bécquer tiene como núcleos temáticos:

  • Poesía y creación artística. La poesía es una forma de expresión inmediata de emociones íntimas que están más allá del poeta mismo. Se trata de una concepción romántica de la literatura, frente a la idea clásica del arte como elaboración meditada y concienzuda. Sin embargo, Bécquer se aleja de estos conceptos románticos y llega una poesía sintética, normalmente breve, nada grandilocuente y en la que la expresión de las ideas se apoya a menudo en objetos materiales. Los poemas de Bécquer parten de la realidad cotidiana e intentan expresar ideas (belleza, amor, poesía) que se resisten a ser formuladas con palabras.
  • Amor, desengaño amoroso y decepción. El amor, relacionado con la poesía, la naturaleza y Dios, es el tema central de las Rimas; es un ideal inalcanzable, y la amada, que encarna la belleza, es ser un ideal, inaccesible, que se desvanece como un sueño. El resultado final no es otro que el fracaso de la experiencia amorosa, el desengaño. La decepción se muestra, unas veces, con ironía, crueldad y sarcasmo, y otras, con la angustia más profunda y la desesperación sin límites del yo poético.
  • Soledad y muerte. La soledad es un sentimiento consustancial al yo lírico romántico, para el que la naturaleza, aun en su aspecto más agresivo, puede constituir un refugio. El individuo se siente solo en la soledad del mundo y no encuentra respuestas para los interrogantes vitales. La soledad se intensifica frente al enigma de la muerte y queda simbolizada en la tumba abandonada, que ya todos ignoran.
  • El sueño y la naturaleza. La realidad se percibe como una integración de lo racional y lo soñado; existe una fusión entre mundo y sueño. Los sueños permiten la expresión del espíritu y la fantasía, en ellos se presentan zonas y seres misteriosos, desconocidos, un mundo de visiones que enriquece la percepción del universo. La naturaleza aparece como expresión de los sentimientos del yo lírico, quien busca la integración en el mundo natural. En general, se presenta en constante movimiento, y las imágenes relacionadas con la luz y el aire adquieren especial importancia.


  • Rosalía de Castro

Es una poeta cuya obra se acerca a la poesía contemporánea entendida como comunicación de una experiencia personal: aflora de forma directa el mundo interior, se manifiesta la subjetividad abiertamente y no envuelta en el tono declamatorio y muchas veces superficial del Romanticismo externo.

En su obra destacan:

  • Follas novas (Hojas nuevas). Poemario compuesto también en gallego en el que el paisaje de su tierra se convierte en un escenario para versos que expresan el dolor y el desengaño vital.
  • En las orillas del Sar. En un tono melancólico y pesimista aparece el paso del tiempo, las ilusiones perdidas y la deseada muerte que libere el dolor de vivir. 

Utiliza versos y estrofas hasta entonces poco usuales, como las estrofas polimétricas que combinan versos alejandrinos, decasílabos, pentasílabos... Esta innovación la convierte en una pionera de la poesía moderna, y su influencia la reconocerán poetas posteriores como Juan Ramón Jiménez o Federico García Lorca, entre otros.