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Visor

Los textos humanísticos. Características. Rasgos lingüísticos

Los textos humanísticos estudian temas relacionados con el ser humano, el pensamiento, las relaciones sociales o la lengua.

Como su temática es amplia, se distinguen dos grupos:

  • Los que pertenecen a las ciencias sociales se centran en la sociedad; por tanto, describen y analizan la realidad social, el derecho, la economía, la sociología, la política, etc. Los textos de este ámbito son más técnicos y específicos.

  • Los que forman parte de las ciencias humanas que se centran en el individuo y tienen un papel preponderante en la formación humana, como la filosofía, la filología o la estética. Los textos son más especulativos y abstractos, tienden a la reflexión.


La tipología textual predominante es la exposición y la argumentación, pero puede aparece también la descripción como complemento necesario de la exposición y a narración cuando el enfoque es cronológico o histórico.

Aunque lo más frecuente es que se combinen la exposición y la argumentación, a veces puede dominar:

  • La exposición cuando el texto es absolutamente objetivo y su finalidad es analizar o sintetizar contenidos.

  • La argumentación si el autor propone valoraciones o tomas de posición (lo cual da cabida a lo subjetivo).

Ambas tipologías pueden presentarse con cualquier organización del contenido: analizante, sintetizante, encuadrada o en paralelo (cuando se avanza alternando ideas de la misma importancia jerárquica que se oponen total o parcialmente).

La estructura global suele ser la clásica:

  • Introducción en la que se formula el tema o hipótesis.

  • Desarrollo en el que se exponen ordenadamente las ideas o  argumentos.

  • Conclusión, que dependerá del método de organización de contenidos.

Si es inductivo, aparece la tesis y si es deductivo, se recoge o sintetiza las ideas desarrolladas.

Géneros de los textos humanísticos

  • Artículo humanístico: Género de corta extensión publicado en revistas o periódicos dotado de claridad y de rigor analítico sobre temática humanística.

  • Tratados monográficos (tesinas y tesis): Versan sobre temas muy definidos. Exigen rigurosidad en la planificación, en la investigación y en la elaboración final. Son de extensión muy amplia, aunque variable. Tienen un carácter científico.

  • Estudios críticos y comentarios sobre temas tratados en otras obras o creaciones: Pueden constituir libros independientes o integrarse al principio de la obra comentada.

  • El ensayo: Ortega y Gasset define este género como disertación científica sin prueba explícita. Sus características son:
    • Destinado a un público amplio, lo que justifica la sencillez y amenidad del discurso.

    • El canal habitual es la prensa, aunque también lo podemos encontrar en forma de libro.

    • Extensión variable.

    • Visión subjetiva, por lo tanto abierto a la polémica.

    • Uso de recursos expresivos y poéticos en ocasiones (el autor manifiesta una clara voluntad de estilo. En este sentido, en el ensayo, la función referencial del lenguaje y la poética se dan la mano. Por otra parte, el ensayo se considera un género literario).

    • Temática variada y sin demostración necesariamente científica.

Rasgos lingüísticos

  • Nivel morfológico y sintáctico

Se pueden señalar tendencias análogas a las del lenguaje científico. Predomina:

  • El estilo nominal: SN expandidos con elementos explicativos o especificativos (sintagmas preposicionales, aposiciones, proposiciones adjetivas en función de complemento del nombre)

  • Verbos en indicativo y en presente histórico o atemporal

  • Oraciones largas

  • Modalidad enunciativa.

  • Oraciones impersonales, aunque se pueden alternar con la primera persona del singular o del plural, para mayor variedad.

  • Conectores textuales que establecen orden, progresión y relación entre ideas. A través de ellos se establece la relación entre párrafos, unidad de contenido fundamental en la organización de estos textos.

  • Nivel léxico

Lo más destacado es el uso de las terminologías (tecnicismos). Una parte considerables son préstamos de:

  • Origen grecolatino: psicosomático, trauma, monopolio, código, homicidio, imperialismo, sintaxis, eufemismo, silogismo, sociograma...

  • Procedentes de lenguas modernas, sobre todo del inglés: estocaje, interviú, filmografía, argot...

    • xenismos (extranjerismos que conservan su grafía original): naïf, zoom, stock, ratio, holding;

    • Siglas y acrónimos: PlB, IVA, CD-ROM (Comact Disk Read Only Memory). 

  • Palabras de la lengua común con significado científico muy preciso: capital, dinero, mercado, hurto, robo, tercer Mundo, Norte-Sur, cuarto poder... Formadas a través de la derivación o de la composición: muestreo, pagaré, arbitraje, renacimiento, compraventa, golpe de estado, renta per cápita, cuota de pantalla...

  • Muchos de estos tecnicismos son a su vez palabras abstractas, debido al carácter teórico y de reflexión mental de las ciencias humanas y ya que expresan estados, cualidades o acciones pensadas como independientes de la realidad:

    • La dificultad que apareja el uso de sustantivos abstractos suele compensarse con la paráfrasis (explicación o interpretación amplificativa de un término) y la ejemplificación.

    • Los abstractos suelen ser sustantivos formados por derivación de adjetivos y verbos: su conversión en sustantivos los hace más objetivos al perder toda referencia temporal. Son los formados con los sufijos -ez,-ción, -anza, -miento, -encia, -tud, -ismo,... o a través del artículo neutro lo ante un adjetivo. Por ejemplo: audiencia, competencia, actuación, descolonización, liberalismo, liquidez, sentimiento, proteccionismo, concordancia, alianza, actitud,..

  • Algunos tecnicismos sufren la contaminación que comporta el uso social de las lenguas naturales y adquieren valores connotativos (muy frecuentes en los ámbitos de la sociología, la política, la historia o la comunicación); las palabras, por razones históricas, sociales o políticas, se cargan de referencias ideológicas; así, socialismo, capitalismo, individualismo, puritanismo, monopolio, derecha, nacionalismo, liberalismo, etc. Para garantizar la interpretación de un tecnicismo, de un significado especial o de un valor añadido, algunos términos pueden destacarse con recursos tipográficos como la cursiva, la negrita o las comillas.