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Visor

La narrativa a partir de los años 70

Introducción

El fin de la dictadura repercutió en la vida literaria española, ya que se desarrolló en un ambiente de libertad al que contribuyó de forma decisiva la desaparición de la censura, que permitió la recuperación de autores exiliados, la publicación de novelas españolas prohibidas durante la dictadura y editadas en el extranjero, la apertura hacia la literatura extranjera, el impulso político a la creación literaria en las distintas lenguas peninsulares…

Todo ello contribuye, asimismo al enriquecimiento de la narrativa con argumentos y asuntos que anteriormente no podían ser tratados.

Desde un punto de vista puramente literario, se observa una reacción contra la complejidad de la novela experimental de los años 60 y se tiene una concepción realista de la novela.

Características

  • El distanciamiento y el desencanto respecto de los problemas colectivos y el compromiso político.

  • El tono desenfadado y humorístico, reflejo del referido desencanto y del escepticismo.

  • Se recogen todo tipo de tendencias, discursos, temas, experiencias y preocupaciones personales. Reaparición de las preocupaciones existenciales y la intimidad.

  • La individualidad. Cada novelista busca su propio estilo y su particular visión de la realidad.

Rasgos literarios

  • Se simplifican las estructuras narrativas, que eliminan la complejidad textual anterior.

  • Se recupera el argumento, la trama y los personajes, contándose una historia cerrada y continua.

  • Las novelas de hoy son deudoras en recursos y procedimientos técnicos tanto de la renovación narrativa de los sesenta como de las más variadas tradiciones novelísticas de nuestro siglo: novela negra, de aventuras.

  • Se utilizan las personas narrativas tradicionales (primera y tercera).

  • Se observa una diversidad temática y formal que abarca desde la novela histórica (de gran éxito de ventas y en premios literarios como las obras de Antonio Gala) hasta las últimas novelas experimentales (la “generación nocilla”).

  • Destaca el carácter individualista del escritor, que se preocupa por encontrar el lenguaje propio que refleje su universo personal.

  • Se trata de una narrativa que se dirige a un lector medio que prefiere el entretenimiento a la complejidad narrativa.

  • Ningún género ha estado ausente de la novela española de los últimos años: novelas de amor, de aventuras, policíacas, fantásticas, psicológicas, novela negra, novela histórica, relatos autobiográficos, etc.

Tendencias

Las obras en la nueva narrativa se identifican con las tendencias temáticas.

Así, tenemos:

  • Metanovela

Reflexión sobre los aspectos teóricos de la novela que se trasladan a la ficción como tema o motivo del relato.

Entre otros autores, destaca:

    • Juan José Millás: El desorden de tu nombre.


  • Novela policiaca y de intriga.

A partir de la década de los setenta se produce una gran afluencia de traducciones de novela negra europea y norteamericana, con lo que este género resurgirá con gran fuerza.

Mezcla esquemas policiacos con aspectos políticos e históricos.

Entre otros autores, destacan:

    • Manuel Vázquez Montalbán: Autor de una serie de novelas protagonizadas por el detective privado Pepe Carvalho. Asesinato en el Comité Central.

    • Antonio Muñoz Molina: Beltenebros, Plenilunio, El invierno en Lisboa

    • Lorenzo Silva: Autor de una serie de novelas protagonizadas por una pareja de la Guardia Civil: El alquimista impaciente


  • Novela histórica

Subgénero muy valorado por los lectores que se debe a autores como Robert Graves, Margarite Yourcenar o Umberto Eco.

Es un tipo de novela que tiene generalmente gran precisión histórica que obliga al novelista a documentarse sobre el periodo, acontecimientos y personajes.

Entre otros autores, destacan:

    • Miguel Delibes: El hereje.

    • Arturo Pérez Reverte: Autor de una serie de novelas protagonizadas por el capitán Alatriste y ambientadas en el siglo XVII. El capitán Alatriste

Además, en los últimos años son frecuentes las novelas históricas cuyo contexto es la Guerra Civil:

    • Javier Cercas: Soldados de Salamina.

    • Dulce Chacón: La voz dormida.

    • Alberto Méndez: Los girasoles ciegos.


  • Novela neorrealista

Su interés temático se centra en la representación de la conducta de los jóvenes adolescentes: salidas nocturnas en las grandes ciudades, uso y abuso de drogas y alcohol, música rock… con una estética muy cercana a la contracultura.

Esta tendencia se fue apagando a partir de comienzos del siglo XXI.

Entre otros autores, destacan:

    • José Ángel Mañas: Historias del Kronen.

    • Ray Loriga: Héroes.

    • Lucía Etxebarría: Amor, curiosidad, prozac y dudas.


  • Novela lírica

Se centra en la búsqueda personal y la reflexión sobre la propia existencia. Además, destacan la búsqueda de la calidad técnica y la perfección formal. Centra su interés en un mundo más sugerente que concreto, con personaje-símbolo y una mayor tendencia al lenguaje poético

Entre otros autores, destaca:

    • Francisco Umbral: Mortal y rosa.

    • Julio Llamazares: La lluvia amarilla.


  • Novela de pensamiento

Cercana al ensayo, se trata de un tipo de narrativa en la que se difuminan las fronteras entre la novela y el ensayo, pues da cauce a múltiples digresiones sobre las preocupaciones del autor, en un tono cercano a veces a lo autobiográfico. Se han ocupado, sobre todo, de los años del franquismo y de la lucha contra la dictadura.

Entre otros autores, destacan:

    • Javier Marías: Todas las almas.

    • Antonio Muñoz Molina: Sefarad.


  • Novela de la memoria y del testimonio

De enfoque realista, la memoria de una generación y el compromiso son los temas básicos de esta corriente, que abarca también el mundo onírico, irracional o absurdo.

Entre otros autores, destacan:

    • Rosa Montero: Te trataré como a una reina.

    • Luis Mateo Díez: La fuente de la edad.

    • Luis Landero: Juegos de la edad tardía.

  • Novela culturalista.

En los últimos años han aparecido una serie de autores jóvenes que hacen una novela que se ocupa de analizar y explicar diferentes aspectos de la cultura occidental desde unas posturas bastante eruditas.

Entre otros autores, destaca:

    • Juan Manuel de Prada: La tempestad.

Autores

Además de todo lo anterior, podemos hacer una clasificación de la narrativa a partir de los años 70 por décadas y autores más importantes.

Así, tenemos:

  • La narrativa en los años 70

A partir de los setenta irrumpe en la novela un grupo de autores, nacidos y formados bajo la dictadura franquista. Son escritores cuya andadura se ha prolongado hasta nuestros días.

Al principio, estos escritores reaccionan en contra del realismo social y tienden en un primer momento a producir una literatura minoritaria fuertemente experimental. Pero hacia 1975 se aprecia en ellos un cambio de actitud que los lleva a una mayor comunicación con los lectores y el relato desintegrador va cediendo terreno al deseo de contar una historia. Surgen así diferentes subgéneros en los que la intriga es el ingrediente esencial: novela negra, policíaca, de aventuras, a modo de reportaje, histórica (esta ha tenido a partir de los años ochenta un fuerte desarrollo, ya sea como reconstrucción del pasado, como fabulación más o menos libre o como proyección de épocas pasadas.

La narrativa de la década de los setenta se caracteriza por:

    • Vuelta a la narratividad, sacrificando el experimentalismo.

    • Tienden a un enfoque intimista, caracterizado por la presencia total y absoluta del autor. El relato se convierte en una forma de autoconocimiento.

    • Este enfoque intimista conlleva una fuerte presencia de elementos líricos.

    • Aunque los personajes suelen estar ubicados en un marco concreto, lo que importa es la percepción que el individuo tiene del mundo externo y no esté en sí mismo.

Entre los autores de esta época, destacan:

      • Eduardo Mendoza. Publicó en 1975 La verdad sobre el caso Savolta, novela que se considera el punto de partida de la narrativa actual. En obras posteriores, Mendoza ha mostrado su excepcional capacidad paródica: El misterio de la cripta embrujada, El laberinto de las aceitunas y Sin noticias de Gurb actualizan y subvierten de forma hilarante los tópicos de tres géneros consagrados: la novela de misterio, la novela negra o policíaca y la novela de ciencia ficción. La ciudad de los prodigios es la más ambiciosa de sus obras y probablemente la más lograda; en ella se recrea la evolución histórica y social de la ciudad de Barcelona en el período comprendido entre las exposiciones universales de 1888 y 1929, tomando como hilo conductor la progresión en la escala social del protagonista. Posteriormente ha publicado La aventura del tocador de señoras, El asombroso viaje de Pomponio Flato, o El enredo de la bolsa y la vida.

      • Manuel Vázquez Montalbán. A partir de 1974 el escritor desarrolló un ciclo de novela realista, crónica de la España contemporánea vista a través de los ojos de un personaje: el detective Pepe Carvalho. Siempre hay alguna referencia gastronómica, con algunas recetas inolvidables en todas sus novelas que van desde las de tipo policíaco: Los mares del Sur; Asesinato en el Comité Central; Los pájaros de Bangkok), hasta la reconstrucción histórica como Galíndez, novela en la que se mezclan ficción y hechos reales, teniendo éstos como protagonista a Jesús Galíndez, representante en Estados Unidos del gobierno vasco en el exilio, secuestrado y asesinado por orden del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo.

      • Francisco Umbral. Destacan entre sus obras Memorias de un niño de derechas Las ninfas, Trilogía de Madrid y Leyenda del César Visionario (1992). Su prosa alcanza su mayor logro novelístico en Mortal y rosa, novela lírica y emotiva en la que el autor presenta con inusitada intensidad el problema de la muerte, debido a una tragedia personal.

      • Luis Mateo Díez. Cultiva las novelas realistas al estilo de los autores del XIX.  En esta línea destaca Las estaciones provinciales. Suele incluir elementos imaginarios y humorísticos, como ocurre en La fuente de la edad, novela que le vale el Premio Nacional de Literatura y el de la Crítica. También ha publicado algunos libros de cuentos y relatos cortos, como Memoria y palabra.

      • Javier Marías. Constituye una de las apuestas más originales de las últimas décadas. Las novelas y cuentos de este autor se distinguen por la presencia de una serie de temas obsesivos, como el misterio de la identidad personal y la reflexión sobre el tiempo. Entre sus obras destacan Todas las almas, Corazón tan blanco y Mañana en la batalla piensa en mí. El tiempo y la identidad personal son temas que aparecen con fuerza en alguna de sus novelas, como en Negra espalda del tiempo, juego entre la realidad y la ficción literaria, o en la trilogía titulada Tu rostro mañana.

      • Antonio Muñoz Molina. Busca el rigor en la construcción del relato y la preocupación por elaborar un argumento atractivo para el lector. Sobresalen entre sus obras El invierno en Lisboa, una magnífica novela de intriga; El jinete polaco, evocación autobiográfica que juega hábilmente con los tiempos del relato; Plenilunio, intento de remozar el género policiaco. En Sefarad intenta huir del argumento tradicional y desarrolla en clave de literatura personajes y situaciones históricas. Su novela, La noche de los tiempos, es una historia que bucea en los orígenes de la guerra civil española y posiblemente se trate de una de las mejores obras de la década
        .
  • La narrativa en los años 80

En los ochenta surge otro grupo de narradores, los nacidos a partir de 1950. En líneas generales, siguen los planteamientos de sus inmediatos antecesores.

La narrativa de la década de los ochenta se caracteriza por:

    • Cultivar un nuevo realismo que no se pliega ni a la tradición decimonónica ni a la de los años cincuenta.

    • No están sujetos a unas técnicas concretas ni a una orientación única. Admiten una amplia gama de planteamientos y combinaciones.

    • El intimismo sigue siendo fundamental, pero con un subjetivismo relativista en el que predominan el escepticismo y la falta de compromiso ideológico.

    • La posguerra no les afecta directamente, pero sí el fin del franquismo, la instauración de la democracia o los ecos del Mayo Francés del 68.

Entre los autores de esta década, destacan:

      • Luis Landero. Su primera novela, Juegos de la edad tardía, narra la historia de un mediocre empleado que acaba haciéndose pasar por un peculiar escritor. Posteriormente ha publicado Caballeros de fortuna, El mágico aprendiz y Absolución.

      • José María Merino. Conjuga en sus relatos el gusto por narrar con la experimentación técnica. Así ocurre ya desde su primera novela, Novela de Andrés Choz, ejemplo de literatura dentro de literatura. Posteriormente publica El caldero de oro y La orilla oscura.

      • Julián Ríos. Es uno de los representantes de la continuación de la novela experimental de los años sesenta durante los años setenta y ochenta. Publica Larva como inicio de lo que sería una serie de seis novelas entre las que destacan: Babel de una noche de San Juan y Poundemonium. En sus novelas el argumento prácticamente desaparece, la narratividad es mínima y el texto se convierte en una autorreflexión sobre el hecho mismo de la escritura.

      • Juan José Millás. Una de sus mejores novelas es Visión del ahogado, aunque su novela más popular es Papel mojado. Millás ha reeditado tres de sus novelas bajo el título Trilogía de la soledad, que comprende: El desorden de tu nombre, La soledad era esto y Volver a casa.

      • Arturo Pérez Reverte. Destacan El húsar, El maestro de esgrima que está ambientada en el Madrid galdosiano de 1868, y protagonizada por un maestro de esgrima que trabaja dando clases de florete a algunos nobles de la ciudad; La tabla de Flandes, El club Dumas. En Territorio Comanche los protagonistas son dos corresponsales de TVE que se encuentran cubriendo las Guerras Yugoslavas. Otras obras son: La piel del tambor, La carta esférica, La Reina del Sur y Cabo Trafalgar; y de la serie de novela histórica protagonizadas por el capitán Alatriste.

      • Julio Llamazares. Luna de lobos, es la novela que inicia su éxito y en ella se narra la historia de cuatro combatientes republicanos (maquis) huidos a las montañas al término de la Guerra Civil, donde tienen que sobrevivir. La siguió La lluvia amarilla. En El río del olvido, el autor evoca su infancia y Escenas del cine mudo es una obra cuyo argumento está construido con materiales autobiográficos.


  • La narrativa en los años 90

En los noventa, las técnicas y tendencias dominantes pueden resumirse en las siguientes características:

    • Continúa la orientación existencial propia del siglo XX, ya sea de forma “personal” o como “testigo”.

    • Se utiliza la narración en segunda persona, haciendo que el personaje se desdoble para enjuiciar su propia actividad.

    • Abunda la novela de evocación, con una pluralidad de formas narrativas.

    • La corriente desmitificadora favorecida por la falta de valores tiende al tratamiento paródico de los personajes o de los hechos narrados.

    • Sigue cultivándose la novela histórica y la próxima al reportaje, e una simbiosis curiosa entre novela y periodismo.

    • Continúa presente el relato fantástico, ya sea en busca de universos utópicos o bien buscando espacios de libertad frente al pesimismo existencial.

    • Entre los temas más frecuentes están: la atracción por la intimidad, el espacio como metáfora de la inconsciencia de lo real, el desasosiego producido por las tribulaciones sentimentales y morales; el escepticismo frente a cualquier militancia; el sentimiento como solución literaria de los conflictos humanos.

Entre los autores cabe destacar a algunos de los que empezaron a publicar en la década anterior (Luis Landero, Arturo Pérez Reverte) y otros ya consagrados como Cela, Delibes, Torrente Ballester, Francisco Umbral, Carmen Martín Gaite…

No obstante, cabe destacar la abundancia de narrativa femenina en estos años, así destacan:

      • Almudena Grandes. Se da a conocer en el mundo literario por Las Edades de Lulú que fue Premio de narrativa erótica en 1989. Destacan obras como Malena es un nombre de tango en la que Malena recibe a los doce años, de manos de su abuelo, una esmeralda antigua, el último tesoro que conserva la familia: de la que ella nunca podrá hablar porque algún día le salvará la vida. A partir de entonces, esa niña desorientada Se propone entonces desenmascarar los secretos que laten bajo la apacible superficie de su ejemplar familia burguesa. Otras novelas son: Atlas de Geografía humana, Inés y la alegría y El lector de Julio Verne.

      • Maruja Torres. Sus obras hablan de inconformismo. Destacan otras obras como: Mujer en Guerra, Amor América o Ceguera de amor.

      • Rosa Montero. Con su novela La hija del Caníbal, gana el Premio Primavera en 1997. Otras obras son: Crónica del Desamor, La Función Delta o Te trataré como una reina. La ridícula idea de no volver a verte es un abierto homenaje a las mujeres que como Marie Curie se han enfrentado a su entorno por llevar adelante aquello en lo que creían en una sociedad que las ignoraba por su condición femenina.

      • Dulce Chacón. Su primera novela Algún amor que no mate narra la historia de una mujer que luchó contra el desamor y salió derrotada. Con Cielos de barro obtuvo el prestigioso Premio Azorín de Novela en el 2000. Su última novela publicada fue La voz dormida, premiada por el Gremio de Libreros de Madrid como Libro del Año 2003, narra la historia de un grupo de mujeres, encarceladas en la madrileña prisión de Ventas, enarbola la bandera de la dignidad y el coraje como única arma posible para enfrentarse a la humillación, la tortura y la muerte.


  • La narrativa en el 2000

            Al comenzar el nuevo milenio hay una serie de jóvenes escritores que se centran en los problemas de la juventud, reflejando en sus escritos la cultura pop y el inconformismo de los jóvenes actuales. Algunos los integran en lo que se llamó Generación X: Ismael Grasa, Ray Loriga, José Ángel Mañas, Lucía Etxebarría... Posteriormente, otros autores han bebido de las historias hiperrealistas y desestructuradas que hablaban de amor, sexo y marcas de champú, son los que hoy se han enmarcado en la Generación Nocilla: Agustín Fernández Mallo y Ricardo Menéndez Salmón, Juan Manuel Gil, Jorge Carrión o Vicente Luis Mora.

Esta generación se caracteriza por:

    • La interdisciplinaridad.

    • La sobresaturación de la cultura pop entre la juventud española de principios del siglo XX.

    • La mezcla y contraste entre la llamada “alta cultura” y la cultura pop.

    • Se trata de una literatura zapping, poblada por gran número de personajes que vienen y van y no entienden de nudos ni desenlaces.

    • Es frecuente el collage y las apropiaciones de textos ajenos en nombre del “noble arte del reciclaje”.

    • Se dan estructuras abiertas, con historias que se sabe cómo empiezan, pero no cuándo terminan.

    • Muchos de ellos practican la literatura electrónica del blog o bitácora e hibridan los géneros literarios.

    • Son inconformistas y publican en editoriales minoritarias, abominando de la literatura convencional.

    • Quieren distinguirse de los autores comerciales, aferrados a los géneros clásicos y apuestan por una literatura que critica el poder de imagen, de los medios de comunicación y la superación de las dos Españas.

Entre los autores de una y otra generación cabe detenerse en:

      • Lucía Etxebarría. Su primera novela, Amor, curiosidad, prozac y dudas, recibió el apoyo de Ana María Matute y, además, provocó controversia al contener frases completas de otra novela. Más tarde ganó el Premio Nadal con su segunda novela, Beatriz y los cuerpos celestes. Ambas novelas resultan en parte autobiográficas y de carácter feminista. En Cosmofobia, narra la vida de veinte personajes que tienen en común vivir en el madrileño barrio de Lavapiés. Autora polémica y provocadora, acusada en varias ocasiones de plagio, tiene también una fructífera carrera periodística.

      • Ray Loriga. Su primera novela Lo peor de todo sirve como ejemplo de la literatura de la llamada Generación X. Se trata de un relato corto en primera persona y con tinte autobiográfico. Atrae por su falta de continuidad, hecha a base de anécdotas impactantes y de personajes de ensueño. Su siguiente novela, Héroes está inspirada en el rock y su título procede de un disco de David Bowie y le acercó estéticamente a la Beat Generation, sobre todo a autores como Carver, Kerouac y Bukowski.

      • Agustín Fernández Mallo. Ha publicado las novelas Nocilla Dream y Nocilla Experience que forman parte de una trilogía junto con Nocilla Lab. También ha experimentado con la reescritura de la obra de Borges en El hacedor (de Borges). En Remake nos encontramos con un trabajo de marcado carácter conceptual.