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El texto. Características. Propiedades. Tipos de textos

El texto

El texto es la unidad máxima de comunicación con la que expresamos un pensamiento completo. Por tanto, es una unidad lingüística formada por un conjunto de enunciados (los enunciados se dividen en oracionales y no oracionales) que tiene una intención comunicativa y que está internamente estructurados. Es decir, un texto es un conjunto de enunciados internamente estructurado, producido por un emisor que actúa movido por una intención comunicativa en un determinado contexto.

Para que un conjunto de enunciados pueda ser considerado como un texto es necesario una serie de relaciones semánticas y gramaticales entre sus elementos de manera que el destinatario pueda interpretarlo como una unidad.

Intención comunicativa y funciones del lenguaje

La intención comunicativa es aquello que una persona pretende conseguir cuando habla, escribe o emite de algún modo un mensaje. Es decir, cuando hablamos o escribimos lo hacemos con un propósito, bien sea preguntar, convencer, explicar, pedir o contar, entre otras cosas.

Dicho de otro modo, la intención comunicativa es la meta u objetivo que todo participante de un acto comunicativo persigue a través de sus actos de habla.

La intención comunicativa se refleja en las funciones del lenguaje, que son:

1. Función referencial, representativa o informativa

Cumple la función de comunicar contenidos. Se trata, pues, de la función característica de la exposición del conocimiento, la función específica del lenguaje humano. Es aquella donde el emisor elabora mensajes relacionados con su entorno o con objetos externos al acto comunicativo. Es el tipo de función característica de los contextos informativos, o de los discursos científicos o divulgativos, enfocados en transmitir conocimiento.

2. Función expresiva o emotiva

El emisor usa el lenguaje para comunicar sentimientos, opiniones, estados de ánimo, etc. Por tanto, el emisor muestra, a través de su mensaje, no sólo lo que está diciendo, sino también su ánimo, intención, etc. Permite inferir elementos de la subjetividad del hablante, expresados más o menos voluntariamente.

3. Función apelativa o conativa

El emisor pretende influir en el receptor para que haga algo o actúe de una determinada manera. Es decir, es la capacidad del lenguaje de actuar sobre el interlocutor. Busca influir en el oyente y provocar en él una reacción de cualquier tipo: una acción, una respuesta lingüística, un sentimiento o una actitud...

4. Función fática o de contacto

El emisor da en mensajes cuya única finalidad es establecer, prolongar o interrumpir la comunicación o, simplemente, comprobar que funciona. Su contenido informativo es nulo o muy escaso. Son expresiones fáticas todas aquellas que se utilizan no tanto para comunicar un contenido sino para confirmar la existencia de contacto entre el hablante y el oyente.

5. Función metalingüística

El emisor utiliza el código de la lengua para hablar de la propia lengua. En realidad, es una función referencial cuyo referente es la lengua misma, bien para asegurar que hablante y oyente manejan el mismo código, bien como análisis del sistema.

6. Función poética

El emisor busca que el texto tenga una finalidad estética; por tanto, centra su atención no solo en la fondo, sino en la forma del mensaje. Determina si el mensaje se establece de una forma adecuada, si está bien formulado estéticamente, etc. La publicidad la utiliza como recurso sistemático para atraer la atención sobre el mensaje publicitario. 

Propiedades del texto

Sus principales propiedades son la adecuación, la coherencia y la cohesión.

  • La adecuación

La adecuación es la propiedad textual que indica que un texto está bien construido desde el punto de vista comunicativo; es decir, si muestra convenientemente la intención del emisor y la finalidad del texto dependiendo de la comunicación.

  • La coherencia

Es la propiedad de los textos que consiste en seleccionar y organizar la información que el hablante quiere transmitir para que pueda ser percibida de una forma clara y precisa por el receptor. Es una propiedad que está relacionada con la organización de la información y con el conocimiento que comparten el emisor y el receptor sobre el contexto.

Un texto coherente tiene las siguientes características:

    • Todos los enunciados giran en torno a un tema.

    • Se encuentra internamente organizado o estructurado. Es decir, todas las partes están relacionadas entre sí.

    • Presenta una progresión temática que puede presentarse de diversas formas, teniendo en cuenta que el tema es la información conocida y el rema la información nueva o desconocida.

    • El emisor tiene que tener en cuenta siempre los conocimientos del receptor sobre el tema.

  • La cohesión

Es la propiedad de los textos que consiste en la relación gramatical y semántica entre los enunciados que forman ese texto.

Los mecanismos para conseguir esa cohesión, esa relación entre los enunciados que forman el texto son:

    • Mecanismos de recurrencia que consisten en la repetición de palabras, grupo de palabras u oraciones.

    • Mecanismos de sustitución que consisten en evitar la repetición de palabras, grupos de palabras u oraciones.

    • Elipsis que consiste en suprimir lo que se sobreentiende.

    • Conectores y marcadores textuales, que establecen relaciones entre las distintas partes de un texto y ayudan al receptor a interpretar el sentido del mensaje, ya que informan sobre la actitud del emisor ante el enunciado.

Tipología textual

En el proceso comunicativo, los elementos de la comunicación (emisor,receptor, canal, código y referente) específicos de cada acto comunicativo concreto son los que determinan los rasgos característicos de los diferentes mensajes o textos. 

Existe, pues, una gran variedad de textos que podemos clasificar atendiendo a muy diversos puntos de vista, que, con frecuencia, se entrecruzan. Es necesario saber, por tanto, que cuando nos encontramos con una denominación concreta para referirnos a un texto, lo primero que hemos de aclarar es el punto de vista desde el cual clasificamos dicho texto. Así, texto narrativo se opone a texto argumentativo (ambos son dos formas de elocución o de discurso) pero no a texto coloquial (que es una variedad sociocultural). En definitiva, lo que varía en este último caso es la perspectiva de análisis, no necesariamente el tipo de texto.

  • Clasificación de los textos 

Los textos se clasifican según diferentes criterios:

    • Según el canal de transmisión. Podemos distinguir textos orales, de carácter efímero, espontáneo; y textos escritos que poseen un carácter más duradero y, por tanto, requieren de una elaboración más precisa.

    • Por el registro del discurso. El texto puede cambiar según la intención del emisor, de la relación con el receptor y de la forma de transmitir un mensaje. Por tanto, tenemos textos formales, en lo que se utiliza un lenguaje más elaborado, un vocabulario preciso y se observan las normas del intercambio lingüístico y textos informales, en los que se utiliza la lengua de forma más relajada, menos cuidada y se caracterizan por el empleo de coloquialismos, recurrencias y elementos deícticos.

    • Por la forma del discurso. Son los modos de expresión que el hablante utiliza para configurar el texto. Tenemos el texto narrativo, el texto descriptivo, el texto dialógico, el texto expositivo, el texto argumentativo y el texto instructivo.

    • Por el ámbito de su uso. Se refiere al ámbito de la actividad social y cultural en el que se produce la comunicación y al tema del que se trata. Así, tenemos textos científico-técnicos, textos humanísticos, textos periodísticos, textos jurídico-administrativos y textos literarios.

El texto oral

Se produce a través de la voz y es la forma más habitual de comunicación.

Características de la lengua oral

Debido a que es algo inmediato y que suele producirse en presencia del emisor y el receptor en un mismo lugar y momento, la lengua oral tiene las siguientes características:

  • Abundan recursos no verbales, como la entonación, los gestos, las pausas…
  • Se emplean interjecciones para marcar la expresividad.
  • Uso de vocativos y sufijos afectivos.
  • El orden de los elementos es subjetivo; es el emisor quien ordena el orden de la oración de acuerdo con lo que considera más importante.
  • Son frecuentes las interrupciones y las repeticiones.
  • El vocabulario es sencillo, con abundancia de frases hechas, muletillas, refranes.

Los tipos de textos orales

  • Los textos orales espontáneos: suelen ser conversacionales y no hay planificación previa. Por tanto, están presentes en ellos los rasgos de la lengua coloquial.
  • Los textos orales no espontáneos: En ellos hay planificación previa y se tienen en cuenta elementos como: tema, tipo de interlocutores, lugar…

El texto escrito

Se considera un sistema de comunicación sustituto del oral, que permite que los mensajes perduren y que se aprende en la escuela.

No suele reflejar las variedades geográficas ni las variedades sociales de la lengua; por tanto, se trata de una lengua normativa que es considerada como nivel culto.

Características de la lengua escrita

  • Empleo de los signos de puntuación para tratar de señalar los matices expresivos de la lengua oral.
  • Uso de sintaxis ordenada y lógica, debido al mayor tiempo de preparación.
  • Escasez de repeticiones.
  • Abundancia de oraciones compuestas.
  • Utilización de un vocabulario variado y preciso.

Variedades de la lengua

Constituyen variedades de una lengua o del código lingüístico cada uno de los conjuntos de rasgos peculiares que caracterizan el uso que los hablantes hacen del código común o lengua estándar en función de diversos factores.

Así, podemos encontrar textos que presentan rasgos específicos comunes en el uso de la lengua atendiendo a cuatro factores de variación:

  • Variedades geográficas o diatópicas. Conjunto de rasgos característicos de los individuos de una determinada zona geográfica (dialectos, hablas locales). Son objeto de estudio de la Dialectología.

  • Variedades históricas o diacrónicas. Conjunto de rasgos lingüísticos característicos de una determinada época. Así, existen rasgos diferenciadores del castellano del siglo XIII, XVI, XVIII, o actual. Los estudia la Gramática histórica.

  • Variedades socioculturales o diastráticas. Conjunto de rasgos determinados por diferentes factores relacionados con la estratificación social: lengua culta o vulgar, lengua de los jóvenes. Estas variedades se llaman sociolectos y los estudia la Sociolingüística.

  • Variedades estilísticas o diafásicas. Conjunto de rasgos que un mismo hablante emplea según la situación concreta en la que se encuentre. Son los diferentes registros: formal, coloquial o vulgar.