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Visor

Alfonso Elorriaga. Director del Proyecto Coral “Voces para la Convivencia”

Resumen

“La comunidad educativa, en muchos casos, no sabe aún reconocer el potencial tan enorme que tiene el arte para el desarrollo de una personalidad equilibrada de nuestros jóvenes.”

“Aprender a dar sin exigir y a disfrutar del esfuerzo en sí mismo son nuestros valores más importantes”

Alfonso Elorriaga es profesor del IES F. Umbral de Ciempozuelos donde lidera desde 2008 el proyecto coral “Voces para la Convivencia” con el que ha ganado varias veces el primer premio del Certamen de Coros Escolares de la Comunidad de Madrid en la modalidad de Excelencia, así como la mención especial al mejor director. Con este proyecto ha sido también premiado por la Asociación “Mejora tu Escuela Pública” y ha conseguido recientemente el primer premio del Certamen Internacional Juvenil de Habaneras de Torrevieja, un galardón que ningún coro juvenil madrileño había conseguido nunca antes.

Voces para la convivencia es un proyecto que ha llevado a este coro a cantar en el Estadio Nacional de Pekín, en el que estuvo presente el presidente Xi Jinping, pero sus mayores logros están en un ámbito más cercano. Sus participantes, además de a cantar, aprenden a trabajar en equipo, a esforzarse, a respetar, a compartir, a sacrificarse y disfrutar del trabajo bien hecho, a dar a los demás sin pedir nada a cambio y, sobre todo, a buscar un ideal de perfección en este caso estético.

Voces para la convivencia, no es un proyecto aislado, sino que absorbe las sinergias que le proporcionan otros proyectos muy integrados en los centros madrileños como el bilingüe o el proyecto STEM. Además, aporta cultura e ilusión al municipio, Cienpozuelos, en el que está ubicado el centro.

Ha sido todo un placer que Alfonso Elorriaga haya compartido su experiencia con la revista y esperamos que sus palabras sirvan de inspiración a otros centros que se estén planteando iniciar aventuras similares.

Nota biográfica completa

Revista Digital Educamadrid

Fecha de publicación 03 de diciembre de 2021

Entrevistas

“Voces para la Convivencia”

Audio


Coro Voces para la Convivencia. Popurrí de villancicos (Mediateca de EducaMadrid)
 

Autor

Alfonso Elorriaga

Director del Proyecto Coral “Voces para la Convivencia”

Alfonso Elorriaga

Organizar un coro en un instituto de Educación Secundaria ¿Qué aporta a un centro educativo? ¿Cuáles son las oportunidades para alumnos, director del coro y el centro en general?

El coro “Voces para la Convivencia” del IES Francisco Umbral de Ciempozuelos es mucho más que un grupo de jóvenes que se encuentran para cantar. Es una herramienta educativa de primer orden.  Un coro escolar aporta una serie de valores éticos y de competencias para la vida que son esenciales para el desarrollo óptimo de la personalidad de los alumnos participantes. Estamos hablando de aprender a trabajar en equipo, de esfuerzo, de respeto, de compartir, sacrificarse y disfrutar del trabajo bien hecho, de dar a los demás sin pedir nada a cambio y, sobre todo, de la búsqueda de un ideal de perfección, en este caso estético. Pero por encima de todo, una actividad escénica (como es el caso de un coro) es además una oportunidad única para trabajar la inteligencia emocional de los alumnos, para que puedan brillar, para que se sientan reconocidos, para mejorar su autoestima por medio de la voz (que al fin y al cabo es algo que todos sentimos como parte de nuestra identidad, como un asunto íntimo y personal). Por lo tanto, un coro es educación emocional en estado puro.

¿Cuáles son los principales inconvenientes y las ventajas que has encontrado para desarrollar y mantener el coro del centro?

El principal inconveniente ha sido la falta de cultura musical escolar con la que yo me encontré en mis comienzos. La comunidad educativa en muchos casos no sabe aún reconocer el potencial tan enorme que tiene el arte para el desarrollo de una personalidad equilibrada de nuestros jóvenes. Esto me ha hecho vivir muchos episodios de amarga incomprensión sobre mi labor. Sin embargo, en los distintos organismos de la administración educativa siempre he encontrado a menudo personas muy interesadas por esta actividad gracias a las cuales, hoy en día gozamos de distintas iniciativas institucionales que ayudan a que el canto coral escolar se siga desarrollando.

Voces para la Convivencia

¿Cómo encaja un proyecto coral en un centro educativo con otros proyectos como el bilingüismo, las STEM, la innovación, la digitalización, etc.?

Pues muy bien, la verdad, porque la música va bien con todo. Nosotros somos un centro bilingüe gracias al cual recibimos asistentes de conversación norteamericanos, y muchos de ellos han cantado en coro cuando estaban en el instituto, ya que en los EEUU la música escolar en general goza de muy buena salud social, en muchos centros tienen coros o bandas o montan teatros musicales. El bilingüismo nos ayuda a exportar algo de esta cultural musical tan potente del mundo anglosajón. Gracias al inglés, yo tuve la oportunidad de contactar con Patrick Freer, profesor universitario norteamericano, que es un especialista internacional en la didáctica del canto coral con adolescentes. Desde entonces mantenemos una estrecha amistad y actualmente trabajamos juntos en la International Journal of Research in Choral Singing, que publica la asociación norteamericana de directores de coro, a la cual pertenezco y de la que aprendo muchísimo a la hora de desarrollar mi labor aquí. Y en cuanto a la digitalización y las STEM, mencionar que hoy en día existen numerosas Apps de educación vocal con las que se puede cuantificar numerosos aspectos de la voz. Yo uso varias en clase. Gracias a ellas, cantar se vuelve más objetivo, más “científico” e interesante para nuestros alumnos. Al fin y al cabo, el canto depende fundamentalmente de la presión y la reverberación acústica de un fluido (el aire espirado) a lo largo del tracto vocal. Entender cómo funciona todo esto ayuda mucho a su aprendizaje.

La enseñanza del canto coral con adolescentes y jóvenes es posiblemente más complicado que en otras etapas: el cambio de voz, otras actividades más atractivas, la vergüenza juegan en contra ¿Cómo funciona Voces para la Convivencia para que ninguna de estas cuestiones afecte?

Bueno, el canto coral escolar tiene una larga tradición en nuestro país. En la Institución Libre de Enseñanza ya se introdujo con bastante éxito, y esta labor prosiguió en la II República y también tras la guerra civil, en numerosas instituciones religiosas. Ya en la democracia se continuó con esta práctica que ha quedado plasmada de una u otra forma en distintas leyes educativas hasta nuestros días. Esto significa que cantar en la escuela responde a una tradición, por no decir que a una necesidad ¡A los adolescentes les gusta mucho cantar! Lo que no quieren muy a menudo es hacerlo delante de los demás. Por eso, el enfoque de la práctica coral en la adolescencia debe estar en la instrucción vocal, en el aprendizaje de la técnica vocal, porque precisamente esto es lo que les interesa adquirir, quieren aprender a cantar igual que el que quiere aprender a jugar al baloncesto o a ser bueno en un videojuego. Quieren saber cómo se hace, adquirir competencias, superar retos. Esto es lo que nos dice la investigación mundial al respecto. Cuando la enseñanza se centra en este objetivo, todo cambia, y los adolescentes poco a poco, en la medida en que aprenden a manejar su voz, van superando por ellos mismos, el resto de las dificultades (el cambio de voz, la vergüenza, etc.). La clave está en centrarse en las “vocal skills”, como dicen los norteamericanos. Todo lo demás vendrá por añadidura. Así es como enseñamos en “Voces para la Convivencia”, esta es una de las claves de nuestro éxito.

Voces para la Convivencia

Ver una actuación en la que todo está sincronizado y donde todo encaja ¿Cómo se consigue? ¿Qué grado de compromiso existe por parte de los participantes? ¿Qué reglas tienen que cumplir y les son más costosas?

Las actuaciones son el resultado de los ensayos, del trabajo semanal. Al final se canta como se ensaya, igual que se juega como se entrena. El medio es el fin y el camino es la meta. Es fundamental que los alumnos entiendan muy bien el rol que tienen en el grupo, que no están solos, que forman parte de un colectivo que tiene que estar bien coordinado. Sin duda, este es un aprendizaje que les vendrá muy bien el día de mañana cuando se incorporen a distintos grupos de trabajo. El objetivo es el éxito del grupo, y no el mío personal. Aprender a dar sin exigir y a disfrutar del esfuerzo en sí mismo son nuestros valores más importantes. Todo esto lleva su tiempo y evidentemente a algunos les cuesta más que a otros. Pero inculcar esta filosofía de vida es realmente nuestro papel como educadores y es además nuestra seña de identidad. Somos muy exigentes al respecto.

¿Cuántos alumnos han pasado por el coro a lo largo de los años? ¿Qué anécdotas destacarías de las historias que han contado los alumnos al cabo de los años cuando os habéis reencontrado?

Fundé “Voces para la Convivencia” en el 2008, y calculamos que desde entonces más de mil jóvenes han pasado por alguno de los coros que tenemos en el instituto, ya que es un proyecto multi-coral, no sólo tenemos uno, sino que tenemos varios grupos corales, cada uno adaptado a las necesidades de cada etapa de la vida de los adolescentes. Realmente las mejores anécdotas son la historia viva de sus componentes. De este grupo han salido varias vocaciones profesionales en el mundo de la música, y algunos de estos jóvenes adultos, que ya son músicos profesionales, siguen colaborando con el proyecto. Ahora somos un equipo y seguimos creciendo. Es una maravilla.

Trofeo

¿Cómo es posible que un proyecto escolar llegue a internacionalizarse de una manera tan amplia? ¿En cuántas CCAA y países ha actuado Voces para la Convivencia?

En nuestro caso ha sido sobre todo gracias a mi labor como investigador. He publicado varios libros, así como decenas de artículos en revistas científicas internacionales sobre la muda de la voz en la adolescencia, el tema de mi tesis doctoral. Y mi campo de trabajo es mi propia dedicación docente, mis alumnos. Esto me ha llevado a dar conferencias por distintos países: Colombia, Ecuador, Argentina, México, Venezuela, Rumanía y China, además de numerosísimos cursos de formación del profesorado por toda la geografía nacional. Todo esto ha ayudado a que el coro también haya girado por el mundo, hemos estado en festivales internacionales en Rumanía, Francia, China y actualmente preparamos un intercambio coral con Alemania. En España hemos cantado en Cantabria, Castilla y León, Extremadura, Comunidad Valenciana, y actualmente preparamos un proyecto de intercambio coral con otros institutos que nos llevará entre otros lugares, a la región de Murcia. Nuestro último éxito ha sido el de ganar el primer premio en el Festival Coral Juvenil Internacional de Habaneras de Torrevieja, uno de los certámenes corales nacionales más importantes de España y que ningún coro juvenil madrileño había ganado nunca. Hemos sido los primeros en hacerlo.

¿Qué le dirías a un compañero que tiene dudas respecto de iniciar una actividad coral en el centro? ¿Cómo le animarías?

Lo primero es que se forme bien al respecto, es fundamental, sobre todo, aprender a cantar. Pero también le diría que para empezar no es necesario tener toda la formación a priori, es decir, se puede adquirir sobre la marcha, aprendiendo progresivamente los aspectos musicales, técnicos y pedagógicos que hacen falta mientras vas preparando tu proyecto de música coral escolar. Así lo hice yo. Es una cuestión de pensar siempre a largo plazo, a 15, 20 o 25 años vista. Un proyecto coral se cuece a fuego lento, intentar correr es siempre un mal consejo. Yo he estado trabajando, estudiando y aprendiendo durante más de diez años sin parar y los resultados comenzaron a llegar a su debido tiempo. Ahora mismo somos el único coro de secundaria de Madrid que ha ganado tres veces consecutivas el certamen de coros escolares de la Consejería en nuestra modalidad en la categoría de excelencia. Pero quizás lo más importante de todo es tener una capacidad ilimitada de aprendizaje, saber aprender de los errores es lo más importante, así como ser muy humilde y tener toneladas de paciencia. Por último, saber manejar la frustración del comienzo es algo esencial. Ningún proyecto educativo te da resultados inmediatos. Quien no sabe esperar a que los frutos germinen, nunca será un buen jardinero.

Voces para la Convivencia

¿Qué elementos destacarías como esenciales en lo que la Administración de la Comunidad de Madrid desarrolla a través del Certamen de Coros Escolares?

El certamen es sin duda un gran aliciente. Para nosotros siempre lo ha sido. Saber potenciar la participación tanto de los alumnos como del profesorado es una de las claves, la otra, su espíritu artístico, que fomenta que los grupos se esfuercen en superarse a sí mismos cada año. Los mejores coros de primaria y secundaria de Madrid pasan por este certamen todos los años, por algo será. Otro aspecto también muy importante que supuso un antes y un después fue la aprobación por parte de la Consejería de la asignatura optativa de canto coral en secundaria. En casi todos los centros de secundaria que conozco que tienen coros, esta asignatura ha sido clave para el desarrollo y mejora de su actividad coral. Además, cabe mencionar el tradicional concierto de Navidad y los cantos de los villancicos en Pontejos, cerca de la puerta del Sol, que es una actividad que nos encanta.

De todos estos años de trabajo y esfuerzo, si tuvieras que elegir tres momentos, ¿cuáles serían y por qué?

Bueno, posiblemente, nuestras giras internacionales serían uno de ellos, recuerdo cuando cantamos en el Estadio Nacional de Pekín, comúnmente conocido como el “nido del pájaro”. El presidente de China estuvo allí presente, el Sr. Xi Jinping, y ver cómo miles de personas se levantaban para cantar el himno nacional fue espectacular, digno de recordar. Otro momento emocionante y especial se produjo en la última edición del certamen de coros escolares de Madrid, cuando cantamos recientemente en el teatro monumental, tras la tragedia de la pandemia (en la que algunos de nuestros alumnos perdieron a sus familiares y seres queridos). Y por último, el recién primer premio de Habaneras en Torrevieja. Pudimos cantar sin mascarilla y fue algo mágico, realmente emocionante, tuvimos que contener las lágrimas mientras estábamos en el escenario.

¿Qué aporta un coro escolar en una población como Ciempozuelos?​

Cultura, aporta cultura, redes e ilusión. Hemos sido capaces de fomentar la cultura musical del municipio desde el ámbito educativo. Desde hace varios años la Concejalía de Cultura de Ciempozuelos cuenta con nosotros en varios eventos anuales, nos cede espacios para ensayos, etc. Además, hemos tejido numerosos lazos con las instituciones religiosas del municipio, que igualmente nos invitan a cantar en fechas señaladas y nos ayudan en todo lo que pueden. Gracias a todo esto hemos realizado no pocos eventos benéficos, como el que llevamos a cabo para las familias más desfavorecidas de Ciempozuelos durante el confinamiento o bien más recientemente, otro para los damnificados de la isla de la Palma. En ambos recaudamos bastantes fondos.  Y finalmente, la ilusión de las familias, cuando ves que acuden a los conciertos y se emocionan viendo cantar a sus hijos. La música coral está hoy presente en Ciempozuelos gracias a un proyecto educativo de un centro público. Estamos muy orgullosos por todo lo logrado a la vez que muy agradecidos a todo el mundo. Y aspiramos a seguir creciendo en los próximos años. Mi compañera Marta y yo nos jubilaremos algún día, pero esperamos de corazón que el proyecto continúe gracias a la implicación de los jóvenes que participan en él. Nuestro objetivo de desarrollo cultural es para los próximos 50 años, más o menos. Lo que pase después… ya se irá viendo.  

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Revista Digital EducaMadrid
Fecha de publicación: 03 de diciembre de 2021