Skip to Content

Convivencia y actividades

Mejorar la convivencia y el clima social en nuestras aulas y centros educativos es tarea de todos. De todos los que configuran y dan vida a un centro educativo. De sus protagonistas y agentes esenciales. Profesorado, alumnado, padres y madres. Y debe entenderse como un trabajo compartido, con acuerdos y principios esenciales debatidos, normas claras y acuerdo generalizado sobre los modos y maneras en que la convivencia pacífica debe incorporarse, a cada gesto, a cada acción, a cada experiencia didáctica o relacional.


Pero en la escuela, es el tutor, y el plan de acción tutorial, el responsable imprescindible en la promoción de un modelo de estar, ser, compartir y convivir. Y esta tarea ha de articularse de modo específico. Cuando menos:


1. Con el desarrollo de actividades concretas y específicamente diseñadas para que los alumnos y alumnas tomen conciencia de sí mismos, de sus virtudes y sus defectos, y aprendan a quererse tal y como son; comprendan que sus acciones despiertan determinados sentimientos y emociones hacia los que les rodean; sepan ponerse en el lugar de los demás; escuchen; respeten; confíen; y en definitiva, se lleven bien con sus compañeros/as..

Las sesiones de tutoría se convierten en el espacio ideal para emprender este tipo de iniciativa, pero cualquier momento puede convertirse en idóneo para ello.


2. Con el objetivo de que en las actividades ordinarias de aula se dé la oportunidad de que estas habilidades y estrategias sociales las pongan en práctica a través del fomento de estructuras sociales de participaciones diversas y comunicativas, que primen el contacto y el intercambio sobre el silencio.

Paralelamente a la vida en las aulas, la convivencia también se construye más allá de ella. Pasillos, entradas y salidas, baños, patios y salas de profesores, entre otros lugares, y, por supuesto, los contextos de relación interpersonal digitales, deben ser también espacios donde se dinamice la construcción de una convivencia positiva. Todos ellos son espacios educativos en los que la adecuada y pensada distribución de roles y la generalidad de la acción educativa siguen influyendo en la vida de nuestros alumnos y alumnas.