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Detección precoz de la Hipoacusia.

El programa de cribado universal neonatal facilita la detección temprana de la hipoacusia en recién nacidos en el primer mes de vida, posibilita que se pueda disponer de la confirmación diagnóstica en el tercer mes de cara a asegurar que los niños reciban el tratamiento adecuado antes de los seis meses de vida. Es una herramienta de prevención y promoción de la salud que permite una intervención temprana integral, dado que el principal objetivo es lograr la adquisición del lenguaje hablado y el máximo desarrollo de los niños a todos los niveles: personal, cognitivo, educativo y social.
Por otra parte, dado que las hipoacusias pueden aparecer al nacimiento o a lo largo de la vida, la audición del niño deberá vigilarse durante toda la infancia valorando cualquier sospecha o indicador de pérdida con el pediatra y, en su caso, con el especialista ORL.

¿Qué podemos hacer nosotros desde el aula? Existen distintas señales que nos alertan sobre una posible pérdida auditiva, podemos estar atentos y, si observamos la presencia de estas señales, informar a la familia para poder derivar al alumno al especialista. A continuación encontraréis información sobre signos de alerta:

     

                    

Documentación de interés: 

¿Cómo puedo saber si un niño oye?

Para los casos en que sospechemos que un niño pueda tener una dificultad auditiva vamos a explicar una sencilla prueba de exploración muy fácil de realizar que no requiere de instrumento alguno. Para realizarla es imprescindible que el niño entienda lenguaje (bastaría que fuera el lenguaje materno), por lo que, de manera aproximada sería adecuada para niños de tres años en adelante.

1. Coloca al niño sentado enfrente de tí para que preste más atención.

2. Con el dedo índice presiona intermitentemente sobre el cartílago trago (justo el que está delante del conducto auditivo externo) para hacer ruido en el oído que no vamos a explorar. Hazlo previamente sobre tí mismo para comprobar el ruido que se crea en dicho oído y que nos permitirá explorar solamente el lado contrario.

3. Piensa en una pregunta de la que sepamos que el niño sabe la respuesta. Hazle la pregunta en el oído libre en un tono de voz susurrado y sin que el niño te pueda ver la boca para que no pueda hacer lectura labial. Si el niño responde adecuadamente a tu pregunta significa que está oyendo por ese oído funcionalmente. Posteriormente hacemos lo mismo en el lado contrario.

Ante una falta repetida de respuestas a tus preguntas esta prueba puede orientar hacia una pérdida auditiva originada por muy distintos motivos como puede ser un tapón de cera, una otitis mucosa, etc…En este caso deberás consultar con el médico del niño.