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DÍ NO AL ACOSO ESCOLAR

Según la definición clásica de D. Olweus (1983), pionero en la investigación del maltrato entre iguales, el acoso es “una conducta de persecución física y/o psicológica que realiza un alumno contra otro, al que elige como víctima de repetidos ataques. Esta acción, negativa e intencionada, sitúa a la víctima en una posición de la que difícilmente puede salir por sus propios medios.”

Según esta definición, podemos establecer que cuando hablamos de acoso escolar, se constatan las siguientes características:

Podemos considerar la definición de otros autores que atienden más al contexto en el que tiene lugar (del Barrio, Martín, Almeida y Barrios, 2003), entendiendo el maltrato entre escolares como”un tipo negativo de relación interpersonal que tiene lugar en un grupo y se caracteriza por comportamientos –reiterados– de intimidación y exclusión dirigidos a otro que se encuentra en una posición de desventaja."

Debemos distinguir el acoso de otro tipo de conflictos que se pueden presentar en el ámbito escolar, como los conflictos entre iguales con violencia física o psicológica, el vandalismo o las conductas disruptivas, cuyas características no coinciden con las que definen el acoso.


Las formas de acoso que se han podido encontrar son varias y, aunque frecuentemente se presentan en combinación unas con otras, se pueden clasificar de la siguiente manera:

  • La exclusión social puede ser activa (“no dejar participar”) o pasiva (“ignorar”).
  • La agresión verbal puede ser directa (“insultar” y “poner motes ofensivos”) o indirecta (“hablar mal de alguien o sembrar rumores dañinos”).
  • La agresión física puede llevarse a cabo de forma directa (“pegar”) o indirecta, procurando hacer daño a la víctima a través de sus propiedades (“esconder cosas”, “romper cosas” y “robar cosas”).
  • Las amenazas: las amenazas forman parte del chantaje para obligar a alguien a hacer lo que no quiere.
  • El acoso sexual físico y acoso sexual verbal.
  • Ciberacoso

Para poder establecer las causas del acoso será necesario atender a determinadas características de víctimas y acosadores, y esto nos llevará a reconocer determinados factores de riesgo. Estos factores de riesgo no son determinantes, pero atender a ellos nos puede ayudar en la prevención del acoso escolar. Algunos de estos factores son detectados en la herramienta Sociescuela. Algunos de los factores implicados en el fenómeno complejo del acoso escolar son la escasa integración social, la búsqueda de estatus dentro del grupo o los problemas de autoestima. En concreto, en los agresores se suele dar un escaso nivel de empatía emocional. Las víctimas suelen tener en común que son percibidas generalmente como “diferentes”

El acoso escolar es un fenómeno de grupo, aun en el caso en que actúen personas concretas, ya que existen fenómenos grupales que lo sustentan. En este sentido, es también en el seno del grupo donde se pueden encontrar las soluciones, y numerosos programas de lucha contra el acoso escolar se apoyan en la participación de todo el grupo en su solución. En concreto, la actitud de los testigos del acoso es fundamental en la solución, siendo deseable que los testigos adopten un rol activo de oposición a estos comportamientos de abuso.

El protocolo de actuación en casos de acoso escolar está establecido para la Comunidad de Madrid por el servicio de Inspección Educativa. Es prescriptivo y el director del centro es el responsable de su aplicación.

Todas las actuaciones se llevarán a cabo con la debida confidencialidad y sigilo, salvaguardando la identidad de todas las personas implicadas, que debemos recordar que son menores todos ellos.
La secuencia básica es la que se detalla en el siguiente esquema:

En el enlace se puede consultar el protocolo en su totalidad, incluidos los recursos y anexos pertinentes.

Protocolo frente al acoso escolar