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Aprendamos a conocernos más y a relacionarnos mejor de la mano de la licenciada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Psicología Pedagógica, María Jesús Álava Reyes, que nos habla en el siguiente vídeo del proyecto Aprendemos Juntos de BBVA, del por qué "La educación es la llave del conocimiento y la antesala de la felicidad".

Los/as niños/as se ven sumamente atraídos por las nuevas tecnologías y las posibilidades que les facilitan. La instantaneidad de estar conectados con todos les maravillan, pero como padres y madres no sólo debemos estar alertas a ciertos riesgos, debemos ser ejemplo de cómo utilizarlo y tener claras unas normas de uso adecuado (...)

Os recomendamos la lectura del artículo "La tragedia silenciosa que afecta a los niños de hoy (y qué hacer al respecto)" de la famosa terapeuta ocupacional canadiense Victoria Prooday.

Podéis acceder a la lectura haciendo clic en la siguiente imagen:

El día que perdimos el sentido común en la educación

¿Qué pasa cuando necesitamos de los demás para caer en la cuenta de que algo es, o no es, acertado? ¿Qué pasa cuando ese "sentir" debe tomar raíz en la mayoría para considerarse "común"?

El “sentido común” es, como indican sus palabras, el “sentir” “común a todos”. Antes, era común, por ejemplo, que un peatón llamara la atención a un joven por lanzar una pelota a los cristales de un local. Porque el “sentir” común nos decía que eso era inaceptable. A nadie se le ocurriría decirle al peatón de “meterse en sus asuntos”. La necesidad de una corrección era un “sentir” compartido por todos. “Se lo diré a tus padres”, decía, convencido de que los padres compartían ese “sentir”, de que no se pueden tirar pelotas a los cristales de un local. Era algo que no había que argumentar, ni al niño ni a los padres. No había que dar explicaciones, porque era evidente de por sí. Era de “sentido común”....

CATHERINE L’ECUYER

 Lee el resto de la noticia en El País: 

El día que perdimos el sentido común en la educación