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Orígenes del CEPA

   En San Lorenzo de El Escorial y su comarca la educación de adultos comenzó en el actual CEIP San Lorenzo. Desde el principio se tuvieron muchos alumnos, pero allí se disponía de un aula, un servicio y poco más.

   Pasados unos años, se acordó en el Ayuntamiento construir un Centro Cultural en el barrio de Las Casillas que tendría dos vertientes claramente diferenciadas: Centro de Juventud y Centro de Formación de Adultos. Corría por aquel entonces el año 1989 cuando se aprobó su creación en Sesión Plenaria.

   Es curioso descubrir que entre los objetivos que justificarían ya entonces la razón de ser del futuro Centro de Adultos, se incluían literalmente algunos muy llamativos por innovadores y avanzados, como por ejemplo "la necesidad de que el Centro de Formación de Adultos esté fuera de los centros de E.G.B. con espacios propios", aspecto completamente pionero incluso en la actualidad, o la "dotación definitiva de profesorado...", la sorprendente "ampliación a FP nocturno para impartir titulaciones de oficios...",  e incluso se aseguraba que "cualquier pueblo de la zona... (Guadarrama, Torrelodones, Villalba, Villanueva del Pardillo, etc) se volcaría con dotar de un edificio autónomo al MEC con el ahorro que conllevaría al pagar el Ministerio el profesorado".

   Tras su creación, en un primer momento se atendieron las necesidades educativas de toda la zona Oeste, desde San Lorenzo de El Escorial hasta Pozuelo. El Centro contaba con un montón de profesores, al menos uno en cada municipio de los grandes. Algunos profesores eran contratados laborales, seleccionados por sus Ayuntamientos, y otros eran funcionarios del Ministerio de Educación. Más adelante se fue dividiendo la zona para crear Centros más locales o con comarcas más pequeñas, mejorando así poco a poco la atención educativa a la población adulta.

  

El nombre del Centro de Adultos se aprobó también en el Pleno municipal. Pero... ¿quién es Pedro Martínez Gavito y por qué se eligió su nombre para el CEPA?

 

   En el acta del Ayuntamiento se puede leer la exposición de la propuesta y sus argumentos. Pedro Martínez Gavito fue un sacerdote muy querido por las gentes del pueblo. A su llegada a San Lorenzo de El Escorial, en 1954, Don Pedro se instaló en el Convento de las Carmelitas Descalzas, en pleno Barrio de Las Casillas, y allí comenzó su apostolado poniéndose manos a la obra.

   Don Pedro era un hombre entregado plenamente a los demás, y luchó incansable por mejorar la vida de los más pobres. Atendía cualquier necesidad que le demandaran, ya fuera médica, laboral, económica o social. Esto le proporcionó mucho cariño y admiración por parte de las gentes sencillas, pero también le acarreó muchos problemas con personas de poder e instituciones locales que no entendían la labor que realizaba, acusándole de que se extralimitaba en su misión religiosa.

   En poco tiempo formó un Club juvenil para que los jóvenes se aglutinaran en torno a actividades sanas y de equipo, y compró la primera televisión para que las gentes más pobres pudieran disfrutar juntos los grandes eventos televisivos. Así comenzó su tarea formativa con jóvenes y adultos. Instaló una pequeña biblioteca e impartió clases de cultura general, debatiéndose en ellas todo tipo de temas. También compró camisetas y organizó con ellos una liga de fútbol, participando él mismo como jugador.Su humanidad caló muy hondo entre jóvenes, niños y adultos, y junto a él muchos ciudadanos emprendieron caminos de superación profesional y cultural.

  De todo lo anterior se deduce fácilmente por qué se propuso su nombre para el Centro de Adultos. Don Pedro se ocupó como nadie de incentivar la formación y el ocio sano entre los jóvenes. Fomentó la educación de adultos basándose en que los seres humanos estamos concebidos para el aprendizaje permanente hasta el final de nuestras vidas. Animaba siempre a desarrollar la curiosidad y el ansia por saber más. Al margen de su sacerdocio, don Pedro realizó una labor social y de desarrollo cultural entre jóvenes, adultos y mayores que se recordará siempre con admiración.

   

Con el paso de los años el CEPA ha ido adaptándose a los cambios educativos y a las diferentes demandas sociales, si bien es cierto que siempre se ha mantenido la denominación que se aprobó en aquel Pleno municipal.

   En julio de 2012 el Centro se trasladó al nuevo edificio de la Calle Teresa Berganza, 35. Desde entonces ha sufrido serias transformaciones estructurales, condicionadas en buena medida por la crisis económica.

   Poco a poco el CEPA se ha ido adaptando a los nuevos espacios y ahora mismo cuenta con instalaciones mucho más adecuadas para sus objetivos. Las aulas cuentan con sistemas de proyección, y recientemente se ha inaugurado una  pequeña biblioteca y una salita para tomar café en los descansos.

   El profesorado que imparte clases en el Centro es funcionario de la Comunidad de Madrid. La metodología utilizada se fundamenta en  las características  específicas del aprendizaje en las personas adultas, por lo que no se cuentan con las mismas herramientas que se utilizan con niños o adolescentes. En este sentido, las actividades complementarias y extraescolares son fundamentales para afianzar conocimientos. El alumnado que acude al centro, salvo algunas excepciones con menos de 18 años, son todos adultos mayores de edad, sin límites por la parte superior.

   Permanece en el centro el espíritu Gavito empeñado en inculcar el afán por aprender, por saber más, impulsando entre el alumnado el ansia por la superación personal, profesional, académica y laboral.

   El pasado 2015 celebramos el 25 aniversario del CEPA. Numerosas personas han sido formadas en el centro, pero aún quedan muchos caminos por recorrer para mejorar la formación de las personas adultas de la comarca. Y ahí seguirá el CEPA, para lo que haga falta, adaptándose con flexibilidad a las circunstancias económicas que toque vivir y a las necesidades sociales y familiares de sus gentes.