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Visor

Poesía y teatro barrocos. Siglo XVII: Segundo Siglo de Oro

Poesía barroca.Poetas barrocos

La poesía española del siglo XVII es una evolución del Renacimiento, aunque marcada por una visión pesimisma y angustiada de la vida. Por ello, las vías de escape serán también el tono satírico y de burla o la recreación de tópicos clásicos vinculados a lo temporal (carpe diem o tempus fugit).

En lo que se refiere al estilo, la poesía barroca está marcada por el conceptismo, derivado de concepto, juego de palabras que trata de sorprender al lector mediante el ingenio dotándolas de múltiples significados. Como desviación minoritaria de ésta, aparecerá, hacia 1610, la poesía culterana, creada por Góngora, con una sintaxis latinizante, léxico culto y rica en referencias mitológicas clásicas, dirigida a una minoría muy exquisita y preparada.

Los tres autores más representativos del periodo son Lope de Vega, Luis de Góngora y Francisco de Quevedo, los cuales mantuvieron una rivalidad, personal y literaria, que no dudaron en llevar a sus poemas.

Lope de VegaFélix Lope de Vega y Carpio, creador del teatro español, convirtión su vida en literatura, integrando elementos de la poesía tradicional castellana y de la lírica renacentista. Destacan, entre su extensísima producción, los romances pastoriles y moriscos, las Rimas, las Rimas sacras y las Rimas humanas y divinas del licenciado Tomé de Burguillos, de tono satírico y burlesco.

Luis de Góngora, fallecido en 1627, fue el gran innovador de la lengua poética. Duramente criticado por su producción Luis de Góngoraculterana, gozó de gran predicamento por su producción anterior, siendo conocido como "Príncipe de la luz". Aunaba elementos líricos populares con cultos, que se irán acentuando hasta desembocar en sus composiciones mayores culteranas, cuya dificultad de granjeó el título de "Príncipe de las tinieblas": la Fábula de Polifemo y Galatea y las Soledades.

Francisco de QuevedoFrancisco de Quevedo destaca por el extraordinario dominio del idioma y se manifiesta a través de su conceptismo. Temáticamente, abarca composiciones de orientación filosófica y moral, de tono desengañado y melancólico; poemas amorosos, donde prima la angustia que producen la fugacidad de la vida y la presencia obsesiva de la muerte; además de poemas satíricos y festivos, poesía religiosa, y poesía heroica.

Teatro barroco.

El teatro fue el gran entretenimiento del Barroco.Se desarrolló en los principalmente en los corrales, donde las compañías representaban obras con decorados simples y sin apenas medios.

Corral de Comedias de Almagro

Pero también hubo otros lugares de representación, desde las plazas públicas hasta los teatros cortesanos y palaciegos. Puede verse un panorama completo en este vídeo enlazado de RTVE.

El gran impulsor de la comedia nueva es Félix Lope de Vega, cuyas características resume en su Arte nuevo de hacer comedias: gusto popular para entretener al público; ruptura de las unidades dramáticas (tiempo, lugar y acción); mezcla de lo trágico y lo cómico; estructura en tres actos; polimetría; y presencia de la honra como tema central. Por estas piezas circulan múltiples personajes, entre los que destacan el galán y la dama, el rey, el noble poderoso, el hidalgo o villano rico y el gracioso o donaire, capaz de ofrecer el contrapunto cómico.


Lope de Vega escribió infinidad de comedias. Las comedias de enredo (de capa y espada), como La dama boba o El perro del hortelano contrastan con otras de tono más serio, entre las que se incluyen los dramas de honor campesino, como Fuente Ovejuna o Peribáñez y el comendador de Ocaña.

Tirso de MolinaTirso de Molina es el autor más destacado seguidor de Lope de Vega. En sus obras sobresale la profundidad psicológica de los personajes femeninos y un estilo de resonancias culteranas. Entre sus piezas destaca El burlador de Sevilla, en la que da vida a uno de los grandes mitos de nuestra literatura: don Juan.Pedro Calderón de la Barca

Calderón de la Barca, sobre las bases dramáticas de Lope, dotó de mayor profundidad psicológica y de pensamiento a las piezas dramáticas, especialmente los autos sacramentales, piezas alegóricas en un acto que acababan con la exaltación de la Eucaristía. Destaca El gran teatro del mundo. Usó un lenguaje más elaborado, cercano al culteranismo, ya fuera en los dramas de honor,(El alcalde de Zalamea) o en las comedias de enredo (La dama duende) Su obra más celebrada es La vida es sueño, donde se expresa el proceder de la vida humana.

Presentaciones.