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El escritor y economista Jose Luis Sampedro




      



Credo personal

Creo en la Vida madre Todopoderosa,
creadora de los cielos y de la tierra.
Creo en el Hombre, su avanzado hijo,
concebido en ardiente evolución,
progresando a pesar de los Pilatos
e inventores de dogmas represores
para oprimir la Vida y sepultarla.
Pero la Vida siempre resucita
y el Hombre sigue en marcha hacia el mañana.
Creo en los horizontes del espíritu,
que es la energía cósmica del mundo.
Creo en la Humanidad siempre ascendente,
Creo en la vida perdurable.
Amén.                                                                       

 


El escritor, el economista, el profesor

“Siempre he deseado ser escritor, y me he considerado como tal por encima de cualquier otra cosa. Ahora bien, no en un sentido excluyente sino todo lo contrario: mi "esencia" como escritor pienso que incluye de algún modo mis facetas como economista o como profesor universitario; facetas, por cierto, a las que he dedicado una parte importante de mi vida.

Puedo decir hoy con orgullo que la experiencia cotidiana de dar clase era para mí una delicia: el trato con los chicos, compartir sus inquietudes era algo que me encantaba. Guardo muchos y gratos recuerdos de esta etapa. A parte de esto, os podría decir que, personalmente, he defendido en la universidad una idea de la economía como instrumento y no como finalidad. Es decir, que siempre he estado en contra de aquella premisa: "El mercado es libertad"; una afirmación que, a mi parecer, es totalmente errónea. En este sentido, he sido una especie de "cerro testigo": poca gente ha compartido mi opinión. No me importa. Yo no estoy de acuerdo con una sociedad cuyo fin es únicamente el beneficio. Hay otros valores, llámense fe, justicia o solidaridad, que se tendrían que tener en cuenta y no es así... La tesis dieciochesca de Adam Smith podía tener una cierta justificación en una sociedad en la que imperaban unas creencias religiosas que "contenían" de algún modo al mercado: que si eso no está bien, que si eso otro es pecado. En una sociedad secularizada como la nuestra el mercado no tiene freno.”


José Luis Sampedro y los jóvenes

“[…] yo creo que sí comprendo a los jóvenes, no me parecen difíciles de comprender. No creo que la juventud esté tan alcoholizada como se ve en los medios. Yo voy mucho a institutos, a dar charlas y conferencias, y a menudo salgo muy estimulado. Me hacen preguntas interesantísimas y veo a gente de calidad y con interés. Además, si realmente la juventud está tan mal como dicen, ¿de quién sería la culpa? Pues de los que les hemos formado. En una sociedad secularizada como la nuestra, con una falta de perspectivas tremenda para los jóvenes, con los ejemplos que están recibiendo desde los más altos cargos, el culto al dinero...., ¿qué puede esperarse? Y sin embargo no puede decirse que los jóvenes se hayan hecho escépticos. A la falta de valores de la sociedad muchos de ellos contestan con la solidaridad, con organizaciones al margen de los poderes, con iniciativas e ideas muy positivas.”